Perro en disputa: divorcio en Morelia abre debate legal sobre convivencia con mascotas
En el marco de un juicio de divorcio, el Juzgado Primero Oral Familiar de Morelia abordó una petición inusual relacionada con la convivencia con una mascota considerada parte del núcleo familiar.

Durante la audiencia preliminar, uno de los cónyuges solicitó autorización judicial para mantener contacto periódico con el perro que compartían antes de la separación, planteando visitas semanales tras su salida del domicilio conyugal. La contraparte manifestó su desacuerdo, argumentando la propiedad del animal.
Al analizar el planteamiento, la autoridad jurisdiccional subrayó que los animales de compañía no deben ser concebidos exclusivamente como bienes, sino como seres con capacidad de sentir, lo que obliga a considerar su bienestar y los lazos afectivos que desarrollan con las personas.
En este contexto, el órgano judicial promovió una vía conciliatoria para establecer un esquema de convivencia que atienda tanto los intereses de las partes como las condiciones del animal. Aunque en esta etapa no se concretó un acuerdo, ambas partes asumieron el compromiso de presentar propuestas en los próximos días.
Este caso ilustra los cambios en la interpretación del derecho familiar, en donde se incorporan criterios que reconocen la relevancia de los animales dentro de la dinámica doméstica. En Michoacán, el marco legal vigente establece que los animales no humanos son seres sintientes sujetos a protección jurídica, lo que implica la responsabilidad de garantizar su cuidado, trato digno y bienestar.
