Rechazan en la Cámara de Diputados la Reforma Electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum

La Cámara de Diputados rechazó este miércoles 11 de marzo la reforma electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de una jornada parlamentaria que comenzó en la mañana con trámites protocolarios y culminó en la tarde con una votación que dejó al descubierto la falta de respaldo incluso entre los aliados del gobierno: 259 votos a favor y 234 en contra, con una abstención. Ni cerca de los 334 necesarios para modificar la Constitución.

La iniciativa había llegado al Congreso el 4 de marzo, semana y media antes de esta votación. Ayer, lunes 10 de marzo, las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral la aprobaron en dictamen con 45 votos a favor y 39 en contra, con PT y PVEM —aliados de Morena— votando junto a la oposición. La señal ya estaba ahí.

Este miércoles, la sesión matutina resolvió los trámites de rigor: aprobación del acta, turno de comunicaciones y, el paso clave, la declaratoria de publicidad del dictamen en la Gaceta Parlamentaria, requisito reglamentario sin el cual no puede haber votación. Cumplido ese protocolo, se levantó la sesión y de inmediato arrancó la vespertina.

El formato del debate fue acotado: solo hablarían los coordinadores de cada grupo parlamentario. Seis intervenciones para definir el destino de una reforma que tocaba 11 artículos de la Constitución.

Abrió Ivonne Ortega Pacheco, de Movimiento Ciudadano, la única mujer entre los seis coordinadores. Fue directa: su bancada votaría en contra porque la reforma, en su lectura, no reduce costos, sino que los simula, y porque el mecanismo de elección de los 200 diputados plurinominales beneficia sistemáticamente a Morena.

Rubén Moreira Valdez, del PRI, elevó el tono. Llamó al dictamen «la ley Maduro» y argumentó que con la fórmula propuesta, Morena obtendría el 67% de los escaños con apenas el 47% de los votos. Voto en contra.

Reginaldo Sandoval, del PT, fue el más cauteloso. Abrió reafirmando respaldo total a Sheinbaum antes de explicar por qué su partido no acompañaría el dictamen: consideró que el nuevo esquema plurinominal pone en riesgo la paridad de género y distorsiona la representación de los estados con menor padrón electoral.

Carlos Alberto Puente Salas, del PVEM, repasó los 145 votos que su partido ha dado a favor del Ejecutivo desde 2018 antes de sumarse al no. Su objeción técnica más concreta: en la tercera circunscripción, que agrupa siete estados y más de mil municipios, cada candidato tendría que recorrer 17 municipios y medio por día durante los 60 días de campaña. El objetivo declarado de abaratar elecciones, dijo, producía el efecto contrario.

Elías Lixa Abimerhi, del PAN, fue el más confrontacional. Antes de que cerrara el debate ya anticipaba el resultado: «Hoy no habrá reforma electoral constitucional», dijo desde el micrófono.

Ricardo Monreal cerró el turno de posicionamientos con un discurso que reconoció lo que los números ya dibujaban. Defendió la reforma como legítima y necesaria, pero no ocultó que la mayoría calificada estaba fuera de alcance. Antes de sentarse dejó un anuncio: «Una vez que se vote y se rechace, comenzaremos a construir el Plan B.»

Abierto el sistema electrónico, el resultado fue el siguiente: 259 a favor, 234 en contra, una abstención. La presidenta de la mesa lo resolvió en términos reglamentarios: sin mayoría calificada, el proyecto de decreto queda desechado. Las propuestas de modificación registradas durante el debate serán integradas al Diario de los Debates.

La próxima sesión ordinaria quedó citada para el miércoles 18 de marzo. Morena, mientras tanto, tiene tarea: construir ese Plan B que Monreal prometió desde el pleno.

Con la reforma enterrada en San Lázaro, el esquema electoral para las elecciones de 2027 permanece intacto. Los 200 diputados de representación proporcional seguirán eligiéndose mediante las listas que elaboran los partidos, no por elección directa como proponía Sheinbaum.

Los 32 senadores plurinominales tampoco desaparecerán. Los tiempos del Estado en radio y televisión durante precampañas y campañas se mantendrán en 48 minutos diarios —la iniciativa buscaba reducirlos a 35— y los partidos no verán recortado su financiamiento público en el 25% que contemplaba el dictamen.

Morena cumplió su parte: la bancada apoyó sin fisuras la iniciativa, pero no fue suficiente al no obtener los votos de PT y PVEM para alcanzar la mayoría calificada.

Sheinbaum, por su parte, había anticipado desde el 4 de marzo que el rechazo no sería una derrota personal, pues presentar la reforma era el cumplimiento de un compromiso de campaña. La próxima sesión ordinaria quedó citada para el 18 de marzo.

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