General

Habla un Gato Solitario

La desgracia de Jacinto

Juan Miranda Alvarado.

 

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El campo está seco, no quiere llover, mi milpa se muere y no sé qué hacer, mis hijos mal comen y uno se enfermó, mi mujer con yerbas lo calmó, pues no hay dinero para el doctor, hoy busqué trabajo allá en la ciudad, pero como no sé leer, no me quisieron ocupar, lleno de desesperación, con don Elías voy, a venderle mi tierra, que tanto quiero yo, el desgraciado rico no me la quiso comprar, porque es puro tepetatal, entonces bajé a la ciudad y cuando robaba en una tienda, la policía me vino a agarrar, ahora estoy en la cárcel, con tres años de prisión, mi mujer me vino avisar, que mi hijo enfermo se murió.

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