La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que durante la reunión con ejecutivos de Coca-Cola planteó abrir un diálogo para impulsar el uso de azúcar producida en México en la elaboración de bebidas.

Sin embargo, explicó que actualmente muchas fórmulas utilizan fructosa importada, mientras que el precio del azúcar nacional se mantiene en niveles bajos, lo que abre la posibilidad de reconsiderar su uso en el mercado.
Durante su conferencia, la jefa del Ejecutivo señaló que propuso sentarse con las empresas del sector para revisar cuánta azúcar de origen mexicano podría incorporarse nuevamente en la producción de refrescos.
Yo les pedí (el tema) del refresco, que se hace con mucha fructuosa, que la mayoría viene importada y cada vez usa menos azúcar producida en México; incluso cuando tienen azúcar de caña sabe distinto el refresco apuntó la mandataria.
Explicó que el objetivo sería apoyar al sector azucarero nacional, aprovechando el contexto de precios bajos que enfrenta actualmente esta materia prima dentro del país.
Claudia Sheinbaum también señaló que en los últimos años la industria refresquera ha incrementado el uso de fructosa, un endulzante que en gran parte proviene del extranjero. Según explicó, esta tendencia ha provocado que cada vez se utiliza menos azúcar de caña mexicana, incluso cuando las bebidas que la contienen suelen tener un sabor distinto al elaborado con otros endulzantes.
La mandataria aclaró que en el encuentro con los directivos de Coca–Cola no se abordó el tema del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas azucaradas. Subrayó que el asunto ni siquiera fue mencionado durante la conversación, la cual se concentró principalmente en temas de producción, inversión y abastecimiento de insumos.
