El municipio de Turicato se convirtió en el quinto en Michoacán en registrar un caso de gusano barrenador del ganado (GBG), de acuerdo con los datos más recientes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), dependiente del Gobierno de México.

Según el informe de casos activos de GBG, con corte al 15 de enero de 2026, en la entidad se han confirmado cinco casos, uno por municipio, correspondientes a Huetamo, Juárez, Madero, Parácuaro y, recientemente, Turicato.
El mismo reporte ubica a Michoacán en el último lugar de la tabla nacional de entidades con registros de esta plaga, en la posición número 13. La entidad se encuentra por debajo del Estado de México y Tamaulipas, ambos con 12 casos, así como de San Luis Potosí, que contabiliza siete.
A nivel nacional, los estados con mayor incidencia de gusano barrenador del ganado son Chiapas, con 150 casos; Oaxaca, con 143; Veracruz, con 130; Guerrero, estado colindante con Michoacán, con 79; y Yucatán, que concentra la cifra más alta con 744 casos. La mayor presencia de la plaga se localiza en el sureste del país, región considerada foco rojo por su cercanía con Centroamérica.
México acumula un total de 701 casos de GBG, lo que significa que Michoacán, al ocupar el último lugar de la tabla, representa apenas el 0.71 por ciento del total nacional. En contraste, Chiapas, la entidad con más registros, concentra el 21.39 por ciento de los casos.
El gusano barrenador del ganado es la fase larvaria de la mosca Cochliomyia hominivorax, la cual deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente, como bovinos, caninos, equinos, felinos, caprinos e incluso algunas especies de aves.
Las larvas se alimentan del tejido vivo del animal, provocando lesiones severas que pueden derivar en infecciones graves, estrés prolongado o incluso la muerte. Debido a su alta capacidad de reproducción, el control oportuno de esta plaga es considerado prioritario para la protección del hato ganadero y la estabilidad de la industria pecuaria.
