La cédula profesional dejará de ser aceptada como identificación oficial en diversos trámites administrativos y financieros, de acuerdo con recientes disposiciones que buscan homologar los documentos reconocidos para acreditar identidad en el país.

Tradicionalmente, la cédula profesional, expedida por la Secretaría de Educación Pública (SEP), ha sido utilizada no solo para comprobar la formación académica de una persona, sino también como documento de identificación en instituciones públicas y privadas. Sin embargo, las nuevas determinaciones establecen que este documento tendrá como única finalidad validar el registro y autorización para el ejercicio profesional.
Autoridades han señalado que la medida responde a criterios de seguridad y actualización normativa, privilegiando identificaciones oficiales con mayores candados y mecanismos de verificación, como la credencial para votar emitida por el Instituto Nacional Electoral (INE), el pasaporte expedido por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) o la cartilla del Servicio Militar Nacional.
En el caso de la cédula profesional en formato físico, esta continuará siendo válida para acreditar estudios y el ejercicio legal de una profesión; no obstante, ya no podrá presentarse como documento principal para acreditar identidad ante bancos, notarías u oficinas gubernamentales que requieran identificación oficial vigente.
Especialistas en derecho administrativo consideran que la decisión obliga a profesionistas a prever la actualización de otros documentos oficiales para evitar contratiempos en trámites cotidianos, especialmente en operaciones financieras o gestiones notariales.
La autoridad educativa recordó que la cédula profesional digital seguirá disponible a través de los canales oficiales, pero su uso se limita estrictamente a fines académicos y laborales vinculados al ejercicio profesional.
