Condiciones precarias enfrentan jornaleros de Guerrero, Oaxaca y Chiapas en campos meloneros de San Lucas y Huetamo

Alrededor de 300 jornaleros agrícolas provenientes principalmente de la región de la Montaña del estado de Guerrero, así como trabajadores de Oaxaca y Chiapas, se encuentran laborando en campos de cultivo de melón ubicados en los municipios de San Lucas y Huetamo, donde se han señalado condiciones de estancia y servicios limitados para las familias que migran temporalmente a la región.

De acuerdo con testimonios recabados en la zona, empresas agrícolas contratan grupos de trabajadores que se trasladan a la región de Tierra Caliente de Michoacán para participar en el corte de melón, temporada que se extiende hasta finales de abril. Sin embargo, algunos de los espacios habilitados para su alojamiento presentan carencias en materia de habitaciones adecuadas y servicios básicos para las familias.

Las fuentes consultadas refieren que, en muchos casos, únicamente cerca del 60 por ciento de las personas que llegan a los campamentos participan directamente en las labores del campo, mientras que el resto corresponde a niñas y niños que acompañan a sus padres durante la temporada agrícola, lo que genera la necesidad de contar con servicios médicos y atención educativa en los lugares de trabajo.

Hasta el año 2015, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero realizaba recorridos de supervisión en los campos meloneros de esta región con el objetivo de verificar las condiciones en que se encontraban las familias jornaleras y exigir a las empresas la presencia de médicos y maestros para los menores. No obstante, actualmente ya no se tiene registro público de visitas recientes por parte de autoridades guerrerenses para dar seguimiento a estas condiciones.

Aunque existen algunos reportes de menor alcance por parte del gobierno de Michoacán, habitantes de la zona señalan que persiste la necesidad de una supervisión más constante por parte de las autoridades, debido a la presencia de campamentos donde se alojan trabajadores migrantes.

Entre los puntos donde se ubican estos campos de trabajo destacan zonas cercanas al municipio de Zirándaro, en la comunidad de Aratichanguio, así como áreas situadas del lado michoacano del río en esa misma localidad y en la comunidad de San Pedrito, perteneciente al municipio de San Lucas.

Con el paso de los años, algunas de estas zonas agrícolas han tenido cierto crecimiento urbano, lo que ha permitido la instalación de pequeñas tiendas cercanas a los espacios donde habitan temporalmente las familias jornaleras. Sin embargo, trabajadores consultados consideran que aún existen retos en materia de condiciones laborales y de estancia para quienes llegan desde distintos estados del país a participar en la cosecha.

Los jornaleros perciben salarios aproximados de 500 pesos diarios por persona, además de incentivos relacionados con la productividad durante la temporada de corte de melón. Sin embargo, diversas voces señalan la importancia de reforzar la supervisión institucional para garantizar condiciones dignas para las familias migrantes que cada año arriban a esta región agrícola.

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